De largo, lo peor de comerse un bol gigante de palomitas es tener que ir cogiéndolas a puñados. O de una en una, si eres extrañamente cuidadoso. Para solventar esta terrible situación, tenemos dos opciones: agrandarnos las manos, utilizando por ejemplo las falanges de cadáveres; o utilizar Popinator, que es una máquina que te lanza las palomitas a la boca. Cada vez que dices la palabra “pop”, la máquina detecta tu posición y enfoca su cañón lanzapalomitas hacia ti, que sólo tienes que abrir la boca y esperar a que caiga. ¿Y qué pasa si quieres comértelas a puñados? Fácil: abres el Popinator y metes la mano…



